Uno de los mayores atractivos de la pizzería es el mirador, un hermosa reminiscencia del Park Güell (Barcelona), cuyo techo infinito son las estrellas.

El servicio que se ofrece al cliente es de primera calidad, no solo por la variedad de entradas, pizzas, bebidas y postres que se encuentran en la carta sino, principalmente, por los ingredientes exclusivos con que se preparan los alimentos.

El reconocimiento del público ha sido tal, que la pizzería es ya una institución en la ciudad y un punto de encuentro para los turistas nacionales y extranjeros que visitan varias veces al año este llamado 'Corralito de piedra'. Otro gran atractivo es que, cada tarde y cada noche del año, Juan del Mar, su dueño, puede ser visto supervisando cada detalle, y ello incluye, por supuesto, la atención personalizada de cada cliente. En suma, visitar esta pizzería es como viajar con el mejor de los guías por el Mediterráneo, sin salir de Cartagena.